Podemos lamenta que el paquete energético aprobado por el Parlamento Europeo para la próxima década sea un “puedo pero no quiero”

La nueva Directiva manda una tarjeta roja al gobierno de España respecto a las medidas retroactivas como el impuesto al sol.

Europa debería reconocer la energía como un bien común y por lo tanto implemente marcos de cooperación entre países basados sobre la dimensión social de la energía, el control democrático y la gestión por comunidades y cooperativas.

El eurodiputado de Podemos Xabier Benito ha lamentado hoy que el paquete energético para la próxima década aprobado hoy por el Parlamento Europeo “sea un puedo pero no quiero”.

Ha añadido también sobre el conjunto del paquete que “es cierto que incluye puntos positivos, pero creemos que se podría haber hecho más. El Partido Popular Europeo ha intentado en todo momento rebajar al máximo los objetivos, y por desgracia Socialistas y Liberales han aceptado importantes rebajas en lugar de optar por mayorías alternativas. Creemos que si lo votado no es serio en la lucha contra el cambio climático hay que decirlo. Por eso nos hemos abstenido en los 3 informes”.

 

Respecto al informe de Eficiencia energética ha dicho:

“Creemos que las medidas de eficiencia energética ambiciosas y vinculantes son buenas para la gente, y mucho: se reduce la cantidad de emisiones, respirando un aire más limpio; ahorramos energía que de otra manera se desperdicia mientras 1 de cada 4 hogares europeos sufre pobreza energética.”

“Hemos propuesto que la mitad de las medidas de eficiencia se dediquen a los hogares de familias vulnerables o en situación de pobreza energética. Una apuesta por la eficiencia se traduce en la creación de empleos que aborden las reformas necesarias para ahorrar energía. La balanza comercial del país mejora, pues al consumir menos energía, también importamos menos combustibles fósiles.”

 

Respecto al informe de Energías Renovables ha dicho:

“Es cierto que la propuesta de un 35% de renovables en el mix energético para 2030 mejora la propuesta de la Comisión Europea, pero no va mucho más allá lo que indica la tendencia del mercado. Dejamos del lado una oportunidad importante para que tanto Estado español como Europa sean punta de lanza de la transición hacia un modelo energético sostenible.”

“No obstante, la nueva directiva manda una tarjeta roja al gobierno de España respecto a las medidas retroactivas: cualquier modificación de los sistemas de ayuda se efectuará sobre la base de una planificación a largo plazo y se anunciará públicamente por lo menos nueve meses antes de su entrada en vigor y que dicha modificación estará sometida a un proceso de consulta pública transparente e inclusivo. Se prohíbe también cualquier tipo de tasa sobre la energía autoconsumida, lo que va claramente en contra del “impuesto al sol”.

 

Por último, respecto al informe de Gobernanza de la Unión de la Energía ha dicho:

“La puesta en marcha de la Unión de la Energía supone la liberalización y privatización del mercado energético y por consiguiente la pérdida de capacidad de regular un sector tan importante como la energía, dando más poder al oligopolio a la hora de fijar precios, por ejemplo. Los puntos positivos son de coordinación de las políticas nacionales, de creación de un presupuesto carbón y de trayectoria a largo plazo (con un horizonte de emisiones nulas en el 2050).”

“Europa debería reconocer la energía como un bien común y por lo tanto implemente marcos de cooperación entre países basados sobre la dimensión social de la energía, el control democrático y la gestión por comunidades y cooperativas.”